¿QUIÉN ES ESTE DIABLO?

jueves, octubre 25, 2007

EXCUSAS

¿Acaso en nuestro país se están acabando las excusas para intentar justificar nuestra tardanza a una reunión, acto social, cita o compromiso?

¿Es que la imaginación de los habitantes de este gran país se ha secado como una gota agua en las nalgas de un dromedario en pleno desierto?

Ante esta tesitura se me ha ocurrido compartir con el público en general toda una serie de excusas absolutorias que podrán ser usadas en todo momento y lugar.

1.- La excusa del atasco.
Culpar al tráfico es, desde los orígenes del automóvil, una gran excusa. Es simple, sencilla y generalmente aceptada por el público en general.
Expresiones tales como: ¡Cómo está el tráfico!, ¡Es que el tráfico está insoportable!, ¡Es que hay mucho coche!,¡Había un atasco monumental!, han servido desde siempre y sirven para justificar lo injustificable.
Ahora bien es importente tener presente que sólo es posible su uso cuando el receptor desconozca que no acudimos a la cita en ningún vehículo de propulsión mecánica. De lo contrario es notablemente complejo que la excusa en cuestión pueda properar.

2.- La excusa del accidente circulatorio.
Se trata de una variedad de la anterior excusa. Indudablemente exige una mayor destreza en el usuario.
En este caso se usan frases tales como: ¡Qué accidente había!, ¡Aquello era un infierno!.
Asimismo es recomendable adornar la exposición con efectos sonoros tales como: Aullidos esporádicos acompañados de frases toales como: ¡Había ambulancias por todos lados con sus sirenas, tuuuuu, tuuuuu!!!!

3.- La excusa del ascensor.
Su utilización exige que el destinatorio de la excusa desconozca los avances tecnológicos de nuestra residencia o, en su caso, que tenga conocimiento que en nuestro edificio disponemos de ascensor. Los usarios que carezcan de este elemento mecánico en sus domicilios deberán abstenerse de su uso, pues de lo contrario es más que posible que la excusa no llegue a buen fin.
Para su uso se precisan expresiones tales como: ¡El ascensor se atascó y hubo que llamar a los bomberos!!, ¡Qué agobio, pensé que no salía!, ¡Qué claustrofobia que pasé!, ¡Pensé que no la contaba! Se acomseja acompañar las expresiones referidas con toda clase de gesticulaciones nerviosas y/o compulsivas, suspiros varios, y demás, con el fin de ototgar un mayor realismo y angustía a la excusa.

4.- La excusa del médico.
Su utilización es muy generalizada en un sector muy numeroso de nuestra sociedad: El Funcionarado.
Existen infinidad de variedades aprovechando la enorme diversidad de especialidades médicas existentes.
Se suelen usar expresiones tales como: ¡Es que tuve cita con el médico/doctor/especialista/ginecólogo/oculista/traumatólogo/proctólogo/dentista/otorrino/otorrinolaringólogo/podólogo y había una cola!!!!!!, ¡Toda la mañana allí en la cola!.
Se trata de una excusa que podemos calificar como "pro futuro", ya que con ella se suele dejar "abonada" otra ausencia más o menos alejada en el tiempo. Se suelen proferir expresiones tales como "¡Y me han dado cita para el mes que viene!"
5.- La excusa del mécanico.
Todos en algún momento a lo largo de nuestra existencia hemos echado mano de esta excusa, recurriendo al auxilio de los servicios profesionales de los talleres de mecánica.
Se suele usar con expresiones y/o frases tales como: ¡Es que tuve que llevar el coche al mecánico porque no me arrancó!, ¡Me ha dicho que debe ser algo de la junta de la trócola!, ¡La bateria estaba descargada! El usario podrá adornar la excusa con unos mayores o menores datos técnicos sobre el vehículo en cuestión dependiendo de los conocimientos previos que tenga sobre el mismo. Siempre es recomendable el uso de frases hechas tales como: ¡Me dijo el mecánico que podía deberse a una fuga del manguito de la alimentación o a una ausencia de líquido refrigerante en el cigüeñal!
Como en el caso de la anterior, nos encontramos ante una escusa "pro futuro", pero en este caso, su uso, nos puede servir para conseguir abonar el camino para solicitar un aumento de suelo el mes que viene. ¡Es que con los gastos de la reparación del coche!
6.- La excusa del cole.
Esta excusa sólo puede ser usada por usuarios que posean descendencia y/o tengan a su cargo y custodia menores de toda clase. En caso de que no sea así, se ruega se abstengan de su uso.
Para su uso suelen usarse expresiones tales como: ¡Es que el maestro de Jaimito quería hablarme de su actitud en clase!, ¡Es que me llamó el director de Jaimito!
Para otorgar un mayor realismo al uso de esta excusa es recomendable que el usuario acompañe la perorata con gestos más que evidentes de ofuscación, acompañado de un noable calentamiento de la faz y lanzamiento de improperios amenazantes de toca índole dirigidos hacia su vástago.
(...)

2 comentarios:

Javier Pérez dijo...

Prueba a añadir la del mormón callejero, el teleoperador que vendía cualquier cosa, el policía de inmigración que te tomó por moro, un control rutinario de alcoholemia callejera, y el mejo de todos: tuve que ir a comisaria de testigo por una pelea.

:-)

Exlucifer dijo...

¡TENDRÉ EN CUENTA SUS SABIAS SUGERENCIAS, SAPIENCIA HUMANA!